“Siento la necesidad de estar con él, me despierto en medio de la noche con el corazón agitado y en mi mente está él. Me dan ganas de marcarle en la madrugada sólo para escuchar su voz, abrazo la almohada como si ahí fuera a encontrar consuelo, quisiera que estuviera conmigo, sentir ese calorcito que de su cuerpo emana.
Pero ¿qué puedo hacer en medio de la noche? Nada. Esperar a que mi corazón deje de latir tan aceleradamente y… tratar de conciliar el sueño.”
Y no puedo hacer nada, estás mal y no puedo ayudar. No sabes cuanto miedo tengo, al que puedas hacer alguna tontera, que aprendiste de mi. Duele.
Duele ver esas cicatrices y pensar que quizás yo fui la culpable.
Siento que en ves de hm, cómo decirlo. En ves de darle ''alegría'' sólo lo hago pasar malos momentos. Todo es mi culpa, aunque él lo niegue mil veces. Le hago mal.
Quiero abrazarte, darte mi apoyo, poder estar ahí, no sé.
Ah, estoy escribiendo puras weas y mi redacción cuando lloro es como las weas.
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