sábado, 26 de octubre de 2013

life

Mi vida es una constante rutina. Me despierto y me acuesto triste. En las mañanas digo ''hoy será un buen día''  y bueno, nunca lo es.
Todo empieza en el colegio. Un gesto, una mirada, un reto, una mala nota me baja inmediatamente el ánimo. Empiezo a escuchar música melancólica y mi tristeza empieza. Claro, cuando estoy con él la tristeza de esfuma, pero no estoy con él todo el tiempo...
Sigue el camino a mi casa, en el que casi siempre termino derramando unas cuantas lágrimas.
Casa, hambre, agua.
Mi madre preocupada porque bajo mucho de peso y casi no como. Todos preocupados.
Las tardes están llenas de angustia y ansiedad.
Me entrego a la noche y lágrimas.

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