Sentirme sola es normal en mi. Sé que tengo muchos buenos amigos con los que puedo contar en cualquier momento, pero ellos no entenderían.
Bueno, estaba sola en mi casa, en la cama, lágrimas recorrían cada centímetro de mi triste rostro.
Sola, estas sola. Tienen amigos porque les das pena. Nadie te quiere realmente. Eres una mierda. Decepcionas a todos.
¡¡Navajas!! tanto tiempo sin verlas, las echaba de menos.
Y así empece. Primero por detrás del codo, siguiendo más abajo. Mis heridas no paraban de sangrar.
Viste ¡Estas sola!
Veía como corría la sangre por mis brazos, en la radio sonaba Vida Mía de Manuel García , traté de contener las lágrimas, pero, no pude. Lloraba desconsoladamente. Abracé el gorro de mi amigo y todo se fue a negro.
Desperté y seguía sola en la cama. Mis heridas aún sangraban. Me levanté al baño, limpié las heridas, me puse unos parches y bajé las mangas de mi chaleco.
-Cony, ¿cómo estas?
-Bien
Nada había pasado.
Según ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario