estaba yo acostada en sus piernas, nos mirabamos. Sus dedos estaban perdidos en mi cabello.
Se acercó a mí y sus labios rozaron los mios. No lo podía creer, ella, la persona que tanto anhelaba, que tanto deseaba, que tanto idolatraba me había besado. Esos segundos parecieron horas para mí.
Constanza, ¡son mucho mejores de lo que dices!...boniwa):<3
ResponderEliminaray):<3
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